Máscara facial de algas del Mar Muerto







Unos de los puntos fuertes de Bottega Verde, a mi parecer son las mascarillas y los exfoliantes. He probado varias mascarillas, y mi preferida sin duda es la de arcilla y mandarina. Pero hoy, voy a hablar de esta mascarilla de algas del mar muerto.


Tipos de piel

Está recomendada para aquellas pieles mixtas, grasas y apagadas. De vez en cuando, las mujeres sufrimos las consecuencias de nuestras hormonas bajo un ataque de acné, o exceso de sebo en el rostro provocando brillos anti estéticos. También la recomiendo a los adolescentes con problemas de acné para ayudar contra su lucha.

¡Piel sensibles, cuidado! La mascarilla provoca picores. Unas personas los sienten más fuertes que otras según la sensibilidad de su piel, pudiendo llegar a ser un suplicio. Por eso, recomiendo que antes de comprar un tubo, probéis con una monodosis.

Por supuesto, nada de aplicarse la mascarilla después de una exposición al sol y nada de exfoliar la piel antes si no queréis cantar el cucurucucu paloma, ay ay ay te quierooooooooo.


Propiedades y acción

Según, nos dice Bottega Verde, cito: “el tratamiento a base de sales y hongos dota de belleza a la piel y ayuda a mantenerse perfectamente en buena línea. Esto es posible gracias a un proceso de ósmosis que elimina los líquidos en exceso y los sustituye por micro elementos de origen marino. Lo que hace único a este gran lago salado, es el alto porcentaje de minerales presentes en el agua. Esta concentración de oligo elementos se debe a la alta salinidad del mar, diez veces superior a la del océano, que por las altas temperaturas y la baja humedad de la zona, provoca la evaporación del agua, y hace precipitar la sal con una concentración de sustancias activas de un 27%, siendo el 3%, el promedio de las demás sales marinas.”

El Fango del Mar Muerto, es rico en minerales. Contiene Calcio, Magnesio, Potasio y Sodio. Además, su fórmula está enriquecida por un principio activo, el Physiogenyl® (a base de Manganeso, Zinc y Sodio), que aumenta aún más la hidratación cutánea.

La mascarilla libera la piel de células muertas e impurezas, dejándola limpia e hidratada. Es ideal también para revitalizar pieles apagadas y opacas. Prometen que después de cada aplicación, el rostro resultará más luminoso y fortalecido.


La mascarilla

Bottega Verde pone en su web que huele a frutas y flores. Pues no sé si es un error de la web pero desde luego no huele ni a frutas ni a flores. Yo diría más bien que no huele casi nada. Tiene un ligero olor a barro húmedo pero no es para nada desagradable.

Es una crema bastante liquida, lo cual facilita mucho su extensión por el rostro. Antes de usarla, conviene mover el tubo para que el aceite se mezcle bien con la crema, sino lo primero que sale será más aceitoso.

Es de color verdoso.


Probando

Primero hay que limpiarse el rostro. Para las que tienen la piel grasa es mejor usar un jabón específico y agua. Después hay que humedecer el rostro con agua tibia y aplicar la crema. Nada más, entrar en contacto con la piel, ya empiezan los picores. Menos mal que solo dura un par de minutos. Al menos en mi caso.

En cuanto empieza a secarse, los picores desaparecen. Si no lo soportáis pues a sacar el abanico. Seca relativamente rápido. Después hay que mantenerla 20 minutos puesta.

A medida que va secando, se nos queda una cara de cartón. Imposible reírse, toser o estornudar. Tira mucho, pero es soportable. Para ser bellas hay que sufrir. Y aquí el sufrimiento es relativo. Yo diría que es más bien desagradable sin más.

Pasados los 20 minutos se retira con abundante agua. Lo que suelo hacer, es aplicármela antes de la ducha. Aprovecho los 20 minutos para hacer otra cosa. Así dentro de la ducha es más fácil y cómodo y no guarreteo el lavabo.


Resultados

La web dice que puede que la piel esté un poco enrojecida. No es mi caso. Los resultados son extraordinarios y bien que merece la pena pasar por los picores y la tirantez.

Lo que más llama la atención es lo suave que se queda el rostro. Mirando de cerca vemos que la piel está limpia, los poros más cerrados y limpios, la piel no tiene nada de grasa y está hidratada. Vamos que no necesita que se le eche ninguna crema a continuación. Está elástica y nada tirante ni reseca. Aunque yo, si me echo una crema tratante a continuación.


¿La recomiendo?

Por supuesto. Aunque si no lleváis bien los picores que produce, podéis obtener los mismos resultados usando la mascarilla de arcilla y mandarina, la de arcilla solo, incluso la de acido glicólico. Pero cada mascarilla aporta unos beneficios distintos a la piel y por eso está bien ir alternando.

Recomiendo usarla por la mañana, mejor que por la noche, para poder lucir los resultados. Pero, si vais a salir por la noche, os recomiendo usarla antes para aseguraros no tener los típicos brillos encima del maquillaje y aseguraros un rostro fantástico.


Precio y dónde conseguirla

El tubo de 100 ml cuesta 16,99 euros. Pero ya sabéis que Bottega siempre tiene ofertas. A mi me ha costado 4,99 euros y desde luego que a ese precio merece la pena.

También tienen sobres monodosis. Actualmente están de oferta. Si tenéis la piel sensible, mejor probar antes con los sobres monodosis antes de arriesgaros a comprar el bote.

Los podéis conseguir o bien online a través de la web de Bottega Verde, o bien a través de un punto de venta.





1 comentarios. ¡Gracias por dejar tu huella!:

belleza y cosmetica on 7 de febrero de 2011, 11:27 dijo...

Yo es que aún tengo que encontrar una máscara facial que me guste, porque la mayoría me dejan la piel muy reseca.

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